LA MIRADA DEL DESEO EN EL CINE
En el deseo hay algo que atrae.
El velo esta ahí para quitarlo
El director de cine Pasolini dice “la ansiedad conformista de ser sexualmente libres transforma a los jóvenes
(…) así el último lugar en que habitaba la realidad, es decir el cuerpo popular también ha desaparecido”.
Un espacio que busca reflexionar sobre el lenguaje cinematográfico y el psicoanálisis abordado desde el laberinto de las pasiones. El deseo habla muchos idiomas, es el motor de nuestra vida ¿Pero cómo definirlo? ¿Cómo delimitar su territorio? En esta época que nos invita a ceder ante la oferta del placer fácil y virtual que brindan los medios de comunicación, la consecuencia es una vida fracturada, alejando el deseo del amor.
Estos y otros interrogantes circularán en el terreno en el cual la mirada,
ante el film se analizará mediante un instrumento que posibilitará,
entender diferentes fenómenos sociales y culturales.
Películas:
Teorema, de Pasolini Domingo 6/9/10
Decameron, de Pasolini, Domingo 20/9/10
LA LEY DEL DESEO
Desde las primeras obras, cronológicamente hablando, en Pasolini, en el palpitar del sexo en el sentido anatómico y también como escenario en el que se esparce las amplias practicas sexuales, aflora de manera sutil el deseo. Predominan unas latencias semejantes y una concepción de la libido cubierta de estoicismo entendida como un enfriamiento del deseo.
Las señales primeras del deseo en Pasolini:
En una carta dirigida a una amiga le relata que él a la temprana edad de 3 años y medio tuvo su primera atracción sexual. Sostenía que se trataba de una pulsión entre dulce y violenta, una dicotomía que lo va a acompañar en el trayecto de su vida de autor.
Estamos ante un inicial deseo infantil que perdura en el tiempo. Se había enamorado de un muchacho de trece años. Con el tiempo Pasolini fue moldeando una imagen del deseo plasmada en sus películas.
Pasolini centra su atención en los adolescentes. En todas sus películas aparecen jóvenes y nunca ha cambiado ese componente físico de atracción hacia ellos, tanto en sus escritos como en lo audiovisual.
La mirada de Pasoloni no magnifica al joven en si, ni lo endiosa, su perspectiva es mas ambigua, mostrándolo con luces y sombras, dejándolos transcurrir por senderos conflictivos, como el caso del protagonista de Teorema.
La homosexualidad manifiesta que atravesó en su vida muestra como el deseo lo lleva transgredir leyes, esto no oculta la violencia en que estaban inmersos. El cambio de óptica, será radicalmente distinto en una de sus obras Teorema (1968). Esto se debe a la presencia revolucionaria del personaje que encarna el actor ingles, Terence Stamp, que interrumpe en el ceno de una familia burguesa de Milán, y seduce a sus miembros. La pulsión bisexual no se corresponde, sino que la hace añicos. El personaje de Silvana Mangano, en su deseo irrefrenable de otros cuerpos jóvenes, desentona con la mujer casada de la época.
lunes, 29 de noviembre de 2010
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